Siempre el mismo guión,
Trabas y burocracia, ¡Qué frustración!
Lo de siempre, lo normal, todo gris….
Sin final feliz, en este film…los buenos mueren
Observá, no te pierdas el final!
Que fatal, paradoja singular!
Ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá.
Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré.
Entonces, ¿Para qué sirve la utopía?
Para eso sirve: Para caminar.
Eduardo Galeano